La ciudad tiene dos Bizarros y los dos valen la noche.
En la Roma, sube a la terraza por un café cuando cae el sol y baja al foro cuando arranca el primer set. En Coyoacán, deja que el sur te dé su propio ritmo: penumbra, vinilo y mezcal del mes.
Reglas de la casa: llega con tiempo, quédate al telonero, pide el trago que no conoces y, si hay banda local, llévate su merch. La noche es larga y es tuya.